Hablamos de Iron Man

Iron Man Película y juego¿Acaso hay una forma mejor de empezar el análisis de un juego basado en una película que analizar la propia película? La pregunta no es retórica, realmente no sé si hay una forma mejor. Y como no lo sé, os lo voy a desmenuzar cual madre ante un pescado con muchas raspas a su hijo.

El éxito de “Iron Man” (2008) explica al menos parcialmente el fracaso cualitativo (que no cuantitativo o de ventas) del videojuego homónimo. La película se sustenta sobre dos pilares: Tony Stark y la extensión de su personalidad, Iron Man.

Tony Stark

Tony

Übersexymadafaka... y con dinero.

Bebedor, mujeriego, caprichoso, millonario y… brillante inventor. Al principio de la película Anthony es una suerte de Adonis patriota, que crea armas para defender por un módico precio los intereses de la nación allá donde se requiera el uso de la fuerza, una ilusión infantil en alguien que dirige una empresa armamentística, y que sin embargo resulta extrañamente permisible en el espectador. Desdeña los premios; para él lo importante son el alcohol, el dinero y las mujeres (no necesariamente por ese orden). La inocencia de cristal en la que se escuda para defender la producción de armas se hace añicos al comprobar en sus propias carnes que los ingenios que diseñó para combatir a los enemigos son usados por estos.

Y algunos de esos añícos quedan clavados en su corazón… literalmente, ya que un aparatoso ingenio electromagnético le separa de la muerte. Capturado por unos señores de un sospechoso aspecto musulmán es obligado a construir uno de sus misiles de nueva generación con los que los señores de la guerra pretenden dominar la región. Consciente de su escasa probabilidad de supervivencia, haciendo gala de su vena MacGyver, Stark consigue miniaturizar un reactor nuclear capaz de generar gran cantidad de energía, suficiente para mantenerle con vida toda su vida o mantener en pie cientos de kilos de hierro: el Mark I. El nacimiento de Iron Man, el nacimiento de una carrera armamentística que se verá en “Iron Man 2″, pero no adelantemos acontecimientos. Tony escapa de los malechores haciendo uso de la armadura tras una, supuestamente, emotiva muerte.

De vuelta a casa, en vista del uso que se le está dando a sus armas, decide anunciar el cierre inmediato de los departamentos relacionados con Defensa en Stark Industries y centrarse en mejorar su obra culmen. Evidentemente, esta decisión unilateral no sienta bien a la mano derecha (abstenganse comentarios obscenos) de Tony, Obeah Stane. El resto del filme, en lo que respecta al señor Stark, es el desarrollo de su nueva faceta como defensor privado de la paz mundial mediante el uso de la fuerza, con breve inciso para un principio de amorío jefe-empleada y declaración sorpresiva final.

Iron Man

El héroe, pero no el alter-ego. La armadura robotizada no es más que la extensión del cuerpo de su propietario. El proceso de creación en la película pasa por tres fases: el ya mencionado prototipo Mark I, la versión casi definitiva Mark II y la versión final, Mark III.

  • Mark I: duro, pesado, lento, nada sofisticado y feo. Una buena descripción del paisaje de las tierras donde Stark es capturado y de la armadura con la que escapa de ellas. Como su portador, muy vulnerable.
  • Mark II: duro, refinado, rápido,  reluciente y bello. La antítesis del Mark I diseñado para volar y no para atacar, es el particular avión de los hermanos Wright de Stark, quien de forma un tanto involuntaria descubre que los repulsores pueden tener otros objetivos menos nobles que el de surcar los cielos. Como prototipo que es dista de ser un diseño perfecto. El Mark II protagoniza sin dudas la escena de la película, el momento anterior al primer vuelo y este: ver como los sistemas de la armadura son chequeados y como Tony lleva al límite al artilugio es un deleite.
  • Mark III: la razón por la cual Iron Man no es el alter-ego de Tony Stark. Es elegante, agresiva, relativamente ágil, rápida y por encima de todo, llamativa. Los colores rojo y dorado entran en escena para ser el blanco de todas las miradas.

Armaduras

Iron Man es el único superhéroe que pudiendo hacer las cosas fáciles o bonitas las hace bonitas. Desde la decoración de la armadura hasta el ballet que se marca con unos F-22 estadounidenses (unos pocos y agradecidos minutos de relleno para el simple despliegue visual), todo es puro espectáculo al servicio del ego de Stark y el disfrute del espectador.

Personalidad y verosimilitud

Lo decía al comenzar el texto: gran parte del éxito de la película descansa en la inmensa personalidad que destilan hombre y máquina, alejados ambos de los arquetipos de héroe que estamos acostumbrados a ver. El protagonista trata de cambiar el rumbo errante de su vida, pero lo hace de una forma destructiva: la armadura se revela como una creación maravillosa pero también de posibilidades terribles, potenciadora de ambiciones de poder; Tony sigue bebiendo, sigue siendo desordenado… pero sigue teniendo encanto.

El otro factor clave reside en la verosimilitud de la narración. El hecho de que un tipo se incruste un enorme electroimán en el pecho no es extraño contando con el ingenio de Stark. La creación de la armadura es lenta e inexorable, puliendo los constante fallos que aparecen en su diseño y construcción. La relación entre Rodey (contacto del departamento de Defensa con Stark Industries) y Stark está cuidada al milímetro. Chirría la locura transitoria final del malo de turno pero, en global, la película funciona porque es un puzzle para niños de tres años cuyas piezas (la mayoría) están bien colocadas.

El juego

El juego fracasa porque es un puzzle para niños de tres años cuyas piezas (la mayoría) están mal colocadas. De una forma tan chapucera como solo los juegos basados en películas pueden hacer se pretende alargar una historia que cabe en tres líneas, sin apenas combates, para que dure media docena de horas preñadas de tiros y malos. Si huele mal sabe peor:

  • Los gráficos en las versión de PSP (port de Wii) parecen de PSX. Los gráficos de Wii parecen… de PSX pero a más resolución. Los de PC parecen de Wii porque es un port de Wii. En todos los casos unas texturas de vergüenza, unos modelados de vergüenza y un popping que hace que te sangren los ojos.
  • Los gráficos en las versiones de PS3 y 360 son bastante potables, aunque Iron Man parece más una calcamonía: “Mira mamá, ¡brilla en la oscuridad!”.
  • La historia está cogida por los pelos. Es como un chicle de fresa demasiado estirado que se hubiese roto por el medio y hubiesen tratado de arreglarlo pegándole uno de menta. El apaño no funciona; se nota el pegote.
  • No deberían hacer los doblajes en sótanos de paredes enmohecidas con mapaches furiosos golpeando la cabeza de los intérpretes. Dichos intérpretes tampoco deberían meterse canicas en la boca cuando les toca hablar.
  • El manejo se salva en las versiones de PSP/Wii/PC in extremis; dentro de este cuadro tan desalentador, es reconfortante saber que especialmente en el caso de PSP (dada la escasez de botones) la impresión de manejar a voluntad a Iron Man es bastante satisfactoria, aunque nunca se llega a dominar por completo. En el caso de PS3/360 el manejo en el aire es más completo pero también más confuso y menos satisfactorio.
  • Es muy cansino, y cuando trata de emular las escenas de la películas (como suele ocurrir) falla estrepitosamente. Toda la personalidad de Iron Man y Tony Stark se pierde en una ensalada de tiros. Lo mismo daría que estuviese protagonizado por un mono loco equipado con un jetpack que lanzase rayos por el culo y bananas explosivas.

Hasta aquí el repaso a la primera película y sus correspondientes videojuegos. Solo que no, porque cuando hable en un par de días de las secuelas tendré que recurrir, si o si, a la primera entrega para desvelar los por qués del desaguisado, y explicar más en profundidad ciertos aspectos.

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5 respuestas a Hablamos de Iron Man

  1. Den dijo:

    Genial, me ha encantado el repaso que le has dado y sobretodo tu forma de explicarlo todo.

    Deseoso estoy de ver la segunda parte :)

  2. Andresito dijo:

    Muy guapo el artículo sí señor.

  3. Topofarmer dijo:

    Hablo siempre desde mi perspectiva de friki compra cómics:

    Iron Man mola. Es un putero y bebedor que se tira a la Viuda Negra (Ultimates 3 #1 creo que era), lo cual mola, porque está to buena

    Aunque me empezó a caer un poco gordo en Civil War (no me mola que fuera Pro Tratado, enfrentándose al Capi :evil: ), y se volvió un poco capullo (se le subió a la cabeza)

    Pero bueno, ahora ya tiene lo suyo, por haber jodido al Capi muajajjaja

    Y la primera peli, cuando la vi, no me disgustó. Sabía qué iba a ver, y está chula, buenos efectos y tal. La segunda la tengo en pendientes aún.

    • wabo dijo:

      Pues espera a que en un par de días saque el “Hablamos de Iron Man 2″, que a lo mejor se te quitan las ganas de ir al cine…

  4. kirios dijo:

    la verdad con todas las posibilidades que tiene el personaje se puede hacer un gradisimo juego..
    el tema esta en que hacen el juego deprisa y corriendo queriendo coincidir con el estreno de la peli de turno y sale lo que sale…
    por que el juego de lobezno es muy bueno?
    es sencillo…se empezo a trabajar en el antes de que anunciara la pelicula…
    bueno las 2 pelis son cojonudas…
    y me lo pase en grande disfrutando del grandisimo tony stark
    pedazo de personaje:prepotente,chulo,alcoholico,mujeriego y un puto genio..
    a cualquier fan de iron man y los vengadores disfrutara como un enano de la peli…

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